El año 2014 quedará grabado en la memoria de todos los hinchas de Sarmiento como un período de esperanza y triunfo. Luego de años de lucha en divisiones menores, el equipo dirigido por el entonces entrenador, Mario Sciacqua, logró la hazaña de ascender a la Primera División de Argentina. Este ascenso no solo significó un logro deportivo, sino también un impulso emocional para una afición que había soñado con revivir momentos gloriosos en el fútbol argentino.

Sarmiento comenzó la temporada 2014-2015 en la B Nacional, pero pronto demostró que tenía la determinación y el talento para alcanzar la cúspide del fútbol argentino. Con un plantel que incluía figuras destacadas como el goleador Lucas Melano, El Verde se posicionó rápidamente entre los favoritos para el ascenso. La combinación de un juego sólido y la química de un equipo bien trabajado permitió a Sarmiento acumular puntos importantes a lo largo del torneo.

Uno de los momentos más memorables de esa campaña fue el partido contra Huracán, donde Sarmiento no solo logró una victoria clave, sino que también mostró la tenacidad y el espíritu de lucha que lo caracterizan. La afición de Junín llenó las gradas del Estadio Eva Perón, creando una atmósfera electrizante que impulsó a los jugadores a dar lo mejor de sí en cada encuentro.

Con cada victoria, el sueño de volver a la Primera División se acercaba más. El club, que había sido fundado en 1911, estaba listo para dejar su huella en la primera categoría del fútbol argentino. Finalmente, el 28 de junio de 2014, Sarmiento selló su ascenso tras una victoria crucial que desató la euforia en Junín. La celebración en las calles fue un testimonio del amor y la pasión que los aficionados sienten por su equipo.

Este ascenso fue más que un simple logro deportivo; fue una reafirmación del espíritu de El Verde y su conexión con la comunidad. En un fútbol donde el éxito a menudo depende de recursos económicos, Sarmiento demostró que la unión, la dedicación y el apoyo incondicional de los hinchas son factores clave para alcanzar la grandeza. Ahora, en la actualidad, cada vez que se recuerda aquel año histórico, se revive el espíritu de lucha y la esperanza que caracterizan a la institución.

El ascenso de 2014 cimentó la reputación de Sarmiento en el ámbito del fútbol argentino y dejó una marca que será recordada por generaciones. Los hinchas continúan soñando con nuevos logros, pero siempre llevarán en el corazón el año en que El Verde regresó a la Primera División, un año que cambió el rumbo del club y su historia.