En una noche emocionante en el Estadio Eva Perón, Sarmiento se enfrentó a su acérrimo rival, Rivadavia Lincoln. La atmósfera estaba cargada de energía mientras los aficionados llenaban las gradas, ansiosos por ver qué depararía el encuentro. Con la lluvia cayendo suavemente sobre el terreno de juego, los jugadores de Sarmiento parecían estar en su mejor momento.

Desde el inicio, Sarmiento tomó el control. Un gol temprano de Y. Arismendi, quien mostró una gran destreza para encontrar el espacio adecuado en el área, puso a Sarmiento en ventaja. La afición estalló de júbilo, animando al equipo a mantener el impulso.

Rivadavia Lincoln intentó reaccionar, pero la defensa de Sarmiento, liderada por J. M. Cabrera y G. Arturia, se mostró sólida, impidiendo cualquier intento serio de los visitantes. Con el medio campo funcionando como una máquina bien aceitada, Sarmiento logró mantener la presión.

En la segunda mitad, un segundo gol de F. Alaggia puso el encuentro prácticamente fuera de alcance para Rivadavia. Sin embargo, lo más destacado de la noche fue la actuación del portero J. Burrai, quien hizo unas atajadas impresionantes, manteniendo su portería a cero y asegurando los tres puntos cruciales para su equipo.