Desde la llegada del nuevo entrenador, Sarmiento ha mostrado una notable evolución táctica en el campo de juego. Anteriormente, el equipo se centraba en la defensa sólida, pero ahora busca un equilibrio entre ataque y defensa. La implementación de una formación 4-3-3 ha permitido a jugadores como F. Alaggia y M. García tener más libertad para moverse por el campo.

Este cambio ha llevado a un aumento en la producción ofensiva. En sus últimos cinco partidos, Sarmiento ha anotado 12 goles, un indicativo de la confianza que han ganado. En particular, el estilo de juego de T. Ayala ha mejorado gracias a ese enfoque, ya que su trabajo en equipo con la defensa le ha permitido tener más claridad en las salidas. El próximo desafío contra Rivadavia Lincoln será una prueba fundamental para ver si este nuevo enfoque logra resultados positivos.